Ahora entiendo el peso de que los años transcurran, tiempo atrás me sentía indispensable, fuerte y muy solicitada, hoy todo cambió, desde mi físico hasta mis
actividades, mis manos están llenas de manchas que mi madre las llamaba flores de panteón, mis piernas ya no están tan firmes y se han vuelto frágiles al igual que mis brazos, mi vista desgastada se corrige con unos anteojos, mi voz ya no es de juventud, ahora se escucha lenta y
diferente, mi caminar
uyy mi caminar es cada vez más
lento y peligroso, todo se modificó , sabía que esto sucedería, estaba ya preparada para este momento pero
jamás me preparé para dejar de ser visible a la gente, hoy cuando hablo pareciera que ya nadie me escucha, que mis
palabras están
igual que mis oídos, pasan a mi lado y pareciera que no esta nadie, que
triste es llegar a ser vieja e invisible.
Debo entender que mis hijos ahora ya crecieron y tienen a los suyos, que su vida ya no depende de mí, que ahora hay alguien que depende de ellos, que si no vienen a verme, no significa que no me quieran, solo que hay cosas mejores que hacer que estar al lado de una anciana, sí esa mujer que hace unos años era su todo, hoy se ha vuelto solo el estorbo.
Escucho como hablan y se expresan de mí, mis lagrimas salen de mis ventanitas y puedo escuchar cómo se va desgarrando mi corazón , lo único que quiero es volver a ser visible.